miércoles, 23 de julio de 2014

Espiritualidad frente a la Religión


El sacerdote franciscano Héctor Eduardo Lugo, autor del artículo, plantea preguntarnos si los nuevos lenguajes son muros o son puentes para la construcción de una nueva espiritualidad.
¿Qué es la espiritualidad?
En todos los medios y en todos los ambientes (incluso en los no religiosos) hablamos de espiritualidad. La espiritualidad hace parte de las búsquedas humanas, como nos lo recuerda Leonardo Boff en su libro Espiritualidad. Un camino de transformación (Sal Terrae, 2002). 
 
Son variados los temas que interesan a la humanidad ante el vacío que experimentamos viviendo desde fuera. Lo que cuenta es vivir en la corteza de la vida y no en el corazón de la misma.

Unos dicen que la espiritualidad se refiere al mundo de las convicciones; otros, que hace referencia a los valores del ser humano; otros viven una espiritualidad que ni los transforma ni les ayuda a transformar a los demás.

Hay espiritualidades sin religión y religiones sin espiritualidad. Encontramos, incluso, espiritualidades sin ética ni moral.

Precisemos: creo que la verdadera espiritualidad es aquella que produce en el ser humano una transformación interior. Por lo tanto, si la espiritualidad que tienes y manejas no te transforma interiormente, es todo menos espiritualidad. Espiritualidad es aquello que te transforma desde tus circunstancias y tu cultura; desde tu propia historia y tu entorno familiar, social, político y cultural.

Espiritualidad para los lenguajes de las nuevas tecnologías

Puesto que los lenguajes de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) han creado un nuevo modo de pensar, de estar en el mundo y de vivir; es desde ellos desde donde también hemos de hacer una propuesta espiritual, porque cabe preguntarnos si los nuevos lenguajes son muros o son puentes para la construcción de una nueva espiritualidad.

Basta observar cómo las personas enmarcadas en las nuevas tecnologías, y muy especialmente las generaciones digitales, están ante un nuevo modelo de civilización, en donde los líderes de la tecnología se encuentran enfrentados a los líderes espirituales.

Por esto, con las nuevas generaciones, el lenguaje cibernético ha cambiado las reglas de juego, ya que, al no haber privacidad, se pretende manipular la interioridad. A fin de cuentas, vivimos en una sociedad con más espacios de ruptura y de fractura que de encuentro, razón por la cual necesitamos proponer una espiritualidad que busque unidad y reconcilie diferencias.

Ver todo el artículo de la revista vidanueva.es publicado en julio 2014 : AQUÍ



sábado, 19 de julio de 2014

Decálogo para la Evangelización en Internet

Internet es un lugar donde podemos vivir el Evangelio (Imagen extraída de pablohbreijo.files.wordpress.com).


1. EN EL ORIGEN, CRISTO. Jesús dice: “Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a toda criatura” (Mc 16,15). Este es el mandato del que nace la llamada a la evangelización también en el Continente Digital.

2. INTERNET, UN “LUGAR”, NO UN MEDIO. La Red no es sólo un instrumento, es un lugar habitado. Se trata de Evangelizar en Internet, no tanto de ‘usar’ Internet para evangelizar.

3. LA CLAVE, EL TESTIMONIO. “Para la Iglesia el primer medio de evangelización consiste en un testimonio de vida auténticamente cristiana…” (Evangelii Nuntiandi, n.41). Los contenidos no evangelizan de modo auténtico sin nuestro testimonio explícito del amor de Dios en la Red.

4. NUESTRA FUERZA, LA GRACIA. “Sin mí no podéis hacer nada” (Jn 15, 5). Sólo unidos a Cristo, viviendo una verdadera vida cristiana en fidelidad y amor a la Iglesia, los iMisioneros podemos dar un fruto abundante y superar la tentación del desaliento y del activismo.

5. SOMOS PUEBLO, COMUNIDAD. Tan significativo como el testimonio personal es el testimonio comunitario. Una comunidad de testigos, acogedora y abierta, capaz de acompañar hacia Cristo a los que se acercan, tiene mucho más fuerza e impacto para iEvangelizar que los proyectos personales aislados.

6. EN TODO, LA CARIDAD. La soberbia, la división y las críticas sin caridad entre cristianos, provocan un escandaloso espectáculo que engendra escepticismo y a veces hasta ateísmos. Construir Iglesia, pedir y trabajar la comunión, es una urgencia si queremos ser apóstoles de Cristo y no esclavos del Malo que divide también en la Red.

7. ABIERTOS, PARA TODOS. iEvangelizar exige abrirse al diálogo con una actitud humilde a todos, no sólo a aquellos que acogen la fe de buen grado, también a quienes la desconocen o están más alejados.

8. BUSCAMOS DAR FRUTO, NO TENER ÉXITO. Perseguir solo el tener más seguidores, amigos, visitas… es una forma de idolatría. Debemos estar alertas para no dejarnos atrapar por la fascinación del medio. Los iMisioneros no buscamos tener éxito personal sino dar los frutos del Reino.

9. POR LO VIRTUAL A LO PRESENCIAL. La iEvangelización tiene su punto de partida en el mundo digital, pero intenta traspasar sus fronteras y provocar el encuentro en el mundo presencial. La iEvangelización se verifica, se purifica y se potencia con el encuentro presencial.

10. SIEMPRE DISCÍPULOS, SIEMPRE APRENDIENDO. Los iMisioneros vivimos en permanente búsqueda de los lenguajes que puedan interpelar hoy el corazón humano y anunciar a Cristo. Para esto los iMisioneros necesitamos una vivencia responsable de la fe y una formación continuada en el ámbito de la comunicación y las nuevas tecnologías. formación continuada en el ámbito de la comunicación y las nuevas tecnologías.

Tomado de imision.org


“La Iglesia (…) no está llamada solamente a usar los medios de comunicación para difundir el Evangelio sino, sobre todo hoy más que nunca, a integrar el mensaje de salvación en la “nueva cultura” que estos poderosos medios crean y amplifican. La Iglesia advierte que el uso de las técnicas y tecnologías de comunicación contemporáneas forman parte de su propia misión en el tercer milenio” (Juan Pablo II, El rápido desarrollo, 2005, n.2).